Mar
del Plata a vuelo de pájaro
Ubicada
a 404 kilómetros de la Ciudad de Buenos Aires, sobre
el Océano Atlántico, las costas de Mar del
Plata tienen una extensión de 47 kilómetros,
con playas extensas que la convierten en el principal destino
turístico de la Argentina.
Su
clima es templado, con influencia marítima, y con
temperaturas que promedian los 19 grados centígrados.
Los promedios para el verano son de 26 grados, y de 13 grados
para el invierno.
Además
de sus playas y balnearios, que constituyen el principal
atractivo turístico durante el verano, Mar del Plata
ofrece una gran variedad de alternativas a lo largo de todo
el año, para todos los gustos y todas las edades.
Parques temáticos, acuarios, granjas ecológicas,
paseos marítimos y aéreos, y excursiones de
pesca embarcada, son sólo algunas de ellas, mientras
que el entorno natural de playas, barrancos, sierras y ojos
de agua, ofrece la posibilidad de practicar numerosas actividades
en contacto con la naturaleza.
La
costa recortada de Mar del Plata ofrece variaciones en sus
playas, incluyendo además espolones rocosos, acantilados,
barrancas y numerosos y diversos paisajes.
El
moderno entorno urbano de Mar del Plata ofrece un patrimonio
arquitectónico compuesto por grandes villas que datan
de principios de siglo, en tanto que numerosos shoppings,
centros y galerías comerciales ofrecen todas las
opciones para las compras.
Los
balnearios se esmeran en ofrecer propuestas diferentes a
sus clientes: alquiler de tumbonas, valet parking, servicio
gastronómico en unidades de sombra o alquiler de
jet ski, salidas programadas a nadar en el mar, paseos en
gomones, pesca, entre otras. Bares de playa y chiringos
compiten con tragos y novedades. Desde los sectores de piscinas
u otros espacios diferenciados, las radios AM y FM trasmiten
su programación. A la noche, las fiestas en la playa
son parada obligada. Los mega-recitales al aire libre, las
fiestas electrónicas y festivales de fuegos artificiales,
son algunas de las propuestas a lo largo de toda la temporada
estival.
Campeonatos
de surf, voley, competencias de natación con rescate
en aguas abiertas, windsurf, regatas, maratones y triatlones,
que abarcan circuitos costa y circuitos por la ciudad, son
otras de las propuestas.
Y
la playa en invierno. Largas caminatas en días soleados
de invierno, con turistas super abrigados, son típicos
en temporada baja. No son pocos los balnearios que mantienen
su oferta gastronómica los fines de semana y algunas
carpas en ubicaciones estratégicas, reparadas de
los vientos para aquellos que quieran mantener su bronceado
natural.