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Villa
Carlos Paz es uno de esos lugares que uno puede decir, sin
temor a exagerar, "completos", con tanta diversidad
que puede satisfacer casi cualquier gusto. Desde balnearios
y actividades náuticas, montañismo, caminatas,
mountain bike, motocross. Menos nieve o las grandes olas
del mar, casi todo es posible.
Turismo
rural
Los visitantes de las grandes ciudades, tanto de Argentina
como de otros países latinoamericanos y de Europa,
encuentran particularmente placenteras las actividades campestres,
ofrecidas por estancias, muchas de ellas atendidas por sus
propios dueños. Con sus cascos históricos
acondicionados con todas las comodidades y servicios, son
un deleite para los sentidos incluyendo, por qué
no decirlo, el paladar, pudiendo gustar los más exquisitos
menús típicos. Las más ricas tradiciones
estarán presentes en todo momento.
Hoteles
campestres, posadas rústicas y cabañas son
también alternativas que permiten disfrutar la vida
al aire libre con el aroma típico de las sierras,
en contacto con los animales de granja y saboreando exquisitos
productos regionales.
Actividades
acuáticas en el Lago San Roque
Para
quienes disfrutan del agua y las actividades recreativas
y deportivas acuáticas, el Lago San Roque ofrece
un sinnúmero de opciones, incluyendo windsurf, esquí
acuático, canotaje, velerismo, kayac, remo o motonáutica.
Fantasio y Playas de Oro son dos de los sitios preferidos
por los amantes de los deportes acuáticos.
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Flora
y fauna para los amantes de la naturaleza
La
riqueza y variedad de la flora y fauna de la zona serrana
de Villa Carlos Paz y sus alrededores tiene características
que la hacen única, que sólo se empieza a apreciar
caminando por las calles y caminos de sus pequeñas
ciudades y poblados. Pero a poco de salir de cualquiera de
ellos para adentrarse en las sierras, la vida silvestre va
cobrando una dimensión que se disfruta a cada paso.
Es una experiencia que fascina a los enamorados de la naturaleza.
Las
hierbas naturales que crecen aquí y allá son
reconocidas por sus cualidades tanto saborizantes como, en
algunos casos, curativas. Productos que en las ciudades pueden
adquirirse en negocios dietéticos, aquí crecen
a la vera de los caminos, o andando las laderas de las sierras.
La popular peperina (usada en diversas infusiones, incluyendo
el tradicional mate argentino), es tal vez la más conocida,
pero también abundan el poleo, la granadilla, el cachiyuyo,
la cola de caballo y el camambú.
Mientras
el paisaje es adornado por especies como el quebracho blanco,
el algarrobo blanco y negro, el molle blanco, la tala, el
coco, sombra de toro, chañar, espinillo, tusca, piquillín
y moradilla, también abundan arbustos como barba de
chivo, jarilla, palo amarillo, lagaña de perro, sauce
criollo, romerillo, poleo, romerito y garabato.
Paja
brava, cactus, totora, cortadera y helechos dan vida y color
a los pastizales.
La
fauna autóctona también es abundante y variada,
pudiendo encontrar gatos monteses y colorados, zorro gris
chico, puma, zorro colorado, comadrejas, hurones, cabras del
monte, zorrinos, mulitas, peludos, nutrias, matacos, quirquinchos,
culebras, yarará, chelcos, corales, iguanas y lagartijas.
Entre
las aves, encontramos loros barranqueros, manzaneros, catitas,
urracas, crespín, martín pescador, picaflor,
calandria, monjita, pijuí, bichofeo, chingolo, siete
colores, curucucha, tordo, zorzal, golondrinas, cuervos, caranchos,
lechuzas y cóndores.
Pesca
todo el año
La
pesca en Villa Carlos Paz es una alternativa disponible los
365 días del año. Entre las especies más
apreciadas, la trucha puede ser encontrada en los ríos
y arroyos que recorren las sierras. Habitantes naturales del
Lago San Roque, las variedades de trucha incluyen el salmón
encerrado, trucha arcoiris, trucha marrón y trucha
fontinalis. Debe tenerse en cuenta que la pesca de estas especies
tiene temporadas esteblecidas, y sólo puede ser realizada
con señuelos artificiales y en la modalidades spinning,
mosca o fly cast. A fin de preservar los recursos ictícolas,
existen zonas vigiladas donde puede desarrollarse la pesca,
pero con devolución obligatoria. En cambio, especies
como la carpa, el moncholoy los dientudos, que pueden ser
encontradas por doquier, no tienen ningún tipo de restricciones. |
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